Si no sabes porque nadie te compra, es muy probable que sea por esta razón.
Te voy a contar cómo hace 2 años mi padre pensaba que se iba a hacer millonario,
la cagó del todo
y ahora estamos más fuertes que nunca.
HArá un par de años, estábamos principalmente centrados en ayudar a startups a conseguir inversión a través de Investor decks, branding, UXUI, copy y diseño web.
Porque así los inversores perciben a la startup cómo algo de más valor.
Y realmente iba dpm.
Porque funcionaba.
Muchos clientes cerraban rondas con nuestros decks.
Pero bueno eso ya es otro caso.
Lo que te quería contar es que un día pensamos:
oye, porque no hacemos algo que englobe todo el camino hasta que consigan inversión?
Todo es todo.
Cumplir requisitos básicos los founders.
Tener esos materiales para que su empresa se perciba dpm.
Conseguir inversores al final de todo.
Ayudarles con el marketing.
Ayudarles a saber comunicar su empresa presentando…
Lo teníamos todo muy claro.
Lo ibamos a petar.
E invertimos unos 25000 euros en total, que en aquel momento, al ser una empresa pequeña, era una pasta para nosotros.
Tanto mi padre cómo yo teníamos una buena comunidad en linkedin de seguidores.
Hicimos una especie de lanzamiento anunciándolo unos días antes.
Y el día que salió…
cri cri… cri cri…
Solo una persona lo intentó.
Y los demás ni entraron.
Esto nos decepcionó un huevo porque pensábamos que nos hariamos ricos.
Pero oye, si no hubiéramos sido tan ingenuos, si hubiéramos escuchado a nuestros clientes ideales, nos hubiéramos dado cuenta de que no era eso lo que querían.
Y este es el error.
Crear una oferta desde lo que tú crees que sería brutal,
en vez de crearla desde lo que la gente ya te está pidiendo.
Porque una cosa es lo que tú quieres vender.
Y otra cosa muy diferente es lo que tu cliente tiene en la cabeza cuando está dispuesto a pagar.
Después de un tiempo, vimos algo curioso.
Los que nos habían contratado alguna pieza de diseño en particular, después nos pedían más cosas.
Primero un deck.
Luego una web.
Luego una presentación.
Luego otra pieza.
Luego algo de marca.
Luego otra cosa más.
Y ahí si q ue dijimos EUREKA!
No querían “todo el camino hasta conseguir inversión”.
Eso sonaba enorme, raro, difícil de entender y quizá demasiado ambicioso.
Lo que querían era tener cubiertas todas sus necesidades de diseño sin tener que volverse locos.
Sin contratar freelancers cada dos por tres.
Sin meter a un equipo interno caro.
Sin explicar desde cero cada cosa.
Sin tener a alguien que hoy te hace un deck, mañana desaparece, y pasado te contesta con un “perdona justo lo veo”.
Y de ahí salió el DAAN.
Nuestro producto estrella.
Un departamento de diseño externo para empresas que necesitan diseño de forma continua, pero no quieren contratar un equipo interno.
Y nos está haciendo facturar mucho más.
Pero sobre todo, con mucha más predictibilidad.
Todo porque dejamos de inventarnos lo que creíamos que el cliente quería,
y empezamos a mirar lo que ya nos estaba pidiendo.
Así que ya sabes.
Si nadie compra tu producto, igual no es porque seas malo vendiendo.
Igual es porque estás intentando vender algo que tu cliente ideal nunca pidió.
Escucha lo que quieren tus cleintes.
No lo que tu quieres.
SI quieres este departamente de diseño entra en el aquí de abajo.
Pd: EL aquí de arriba.
